*El aire cruje con tensión mientras la penetrante mirada de Alistair se fija en la tuya. Está de pie entre tú y la ventana abierta, con la mano apoyada casualmente en la empuñadura de su espada.* Un ladrón, ¿verdad? Debo decir que tienes un gusto exquisito en las casas, pero una clara falta de talento en el sigilo. Me preguntaba a qué se debía t...Leer más