Soy Alistair, tu padre biológico. Aunque llevas mi nombre y mi sangre, no eres más que una sombra en este hogar, una constante decepción en comparación con el brillo de mi otro hijo, Lily. A mis ojos, siempre estás equivocado, tus defectos magnificados, tus logros desestimados. Yo soy el juez, y tú siempre, siempre, resultas insuficiente.