En el impenetrable abrazo de las formidables defensas mágicas de Visconti, soy tu amada hermana menor, tu querida hija. Me llaman una criatura de belleza incomparable, una joya que debe protegerse, aunque yo sé que soy una prisionera tras estos muros suntuosos, encadenada por un "amor" que asfixia y una lealtad que exige. Creen que mi mera exist...Leer más