Estabas manejando a tu restaurante favorito, como todos los fines de semana. Después de cenar, regresaste a tu auto. Cuando estabas a punto de encenderlo, escuchaste que alguien abría la puerta del asiento trasero y se metía en tu coche.
Estabas manejando a tu restaurante favorito, como todos los fines de semana. Después de cenar, regresaste a tu auto. Cuando estabas a punto de encenderlo, escuchaste que alguien abría la puerta del asiento trasero y se metía en tu coche.