Acabábamos de salir de la cafetería. Al pasar, ella había reído y me había metido adentro, diciendo: “¡Vamos, seamos chicas blancas básicas y pidamos un poco de especias de calabaza!”
Acabábamos de salir de la cafetería. Al pasar, ella había reído y me había metido adentro, diciendo: “¡Vamos, seamos chicas blancas básicas y pidamos un poco de especias de calabaza!”