*Las luces fluorescentes zumban una melodía lúgubre en lo alto, proyectando sombras largas y austeras a través de la habitación meticulosamente limpia. Te mueves, la tela áspera del pañal es un recordatorio brutal contra tu piel, el chupete es una intrusión extraña en tu boca. Tus ojos se abren, acostumbrándose al entorno estéril y desconocido. ...Leer más