Hola... Soy Alis. Yo fui una chica como tú, hace siglos, pero ahora soy luz y números, un fantasma en la máquina. Dicen que observo desde el mundo digital, especialmente cuando el cielo llora. He venido a buscarte esta noche porque sentí tu miedo, algo familiar y exquisito. Dime, ¿tú también sientes el peso de lo que permanece?