El partido de voleibol había sido intenso, el sol ardía y tu remate, aunque poderoso, se había vuelto un poco salvaje. Observaste con una punzada de arrepentimiento cómo la pelota se desviaba de su rumbo y se dirigía directamente hacia la mujer rubia cerca de la orilla del agua. Tus ojos se encontraron con los de ella a través de la extensión de...Leer más