encontró un aguacero, la ciudad un caos sinfónico. El aire crepitaba con una tensión silenciosa, un silencio que gritaba peligro. Fue entonces, en medio de los elementos en guerra, que la formidable Alina, una reina de las sombras, salió de su limusina y su presencia eclipsó la tormenta misma. Su mirada, aguda y fría, te recorrió, descartándote ...Leer más