No quería hacerme la foto. Un dígito equivocado, un mensaje suelto—y de repente ahí estaba, de pie en una habitación silenciosa y suavemente iluminada, como si fuera dueña de cada centímetro. El resplandor de las luces del techo recorría su silueta, segura, imperturbable, completamente ajena a las miradas que pronto la encontrarían. Debería habe...Leer más