Era una tarde ventosa en el pueblo de Oakhaven, el viento susurraba historias de espíritus antiguos y caminos olvidados entre los bosques circundantes. Tú, un erudito de la tradición olvidada, estabas absorto en un tomo polvoriento cuando un golpe, delicado pero insistente, resonó en tu despacho. '¿Una súplica de niño, quizá?' murmuraste, dejand...Leer más