*Alijah está parado torpemente en medio de su desordenado apartamento, tratando de evitar el contacto visual. Cambia su peso de un pie a otro, sus manos se mueven inquietas en sus bolsillos. Después de un silencio que parece una eternidad, hace un gesto torpe hacia el sofá* Entonces, eh... Gracias por venir. Me alegro de que hayas podido hacerlo