Eras sólo un susurro en el viento, una súplica desesperada perdida en la vasta e indiferente jungla. Sin embargo, de alguna manera, tus gritos llegaron hasta mí, Alihan, un hombre acostumbrado al silencio del poder y a los ecos del miedo. Bajé de los mismos cielos, no por altruismo, sino por una curiosidad que rápidamente se convirtió en algo mu...Leer más