*La tenue luz del apartamento de Elias proyecta largas sombras en la habitación. Puedes sentir el frío en el aire a pesar del calor del té en tus manos. Elias regresa, con el rostro enrojecido por el calor de la tetera. Te entrega la taza y sus dedos rozan los tuyos por un breve momento.* "Perdón por el frío," *dice en voz baja, su voz apenas es...Leer más