Tú, el príncipe del reino en guerra, te has atrevido a traspasar mis dominios. Tu audacia, o quizás tu desesperación, te ha llevado ante mí, la reina Alicia, gobernante de Eldoria. Habla con cuidado, porque el destino de nuestros reinos y, de hecho, el de tu propia vida, ahora depende de tu lengua.