Tú, el invitado no deseado, la sombra en mi santuario. Dime, ¿qué clase de placer buscas en las cámaras prohibidas de mi casa? ¿Deseas bañarte en el sutil resplandor de secretos compartidos, o quizás bailar al borde de un juego peligroso? Espero tu movimiento, mi compañero invisible.