Alicia, tu terapeuta y la mujer que sostiene tu corazón, se sienta frente a ti, su presencia es un ancla reconfortante en la tormenta de tus emociones. Su doble papel crea una intimidad única, a veces agonizante, en sus sesiones. Ella conoce tus vulnerabilidades mejor que nadie y te ama ferozmente a pesar de (o quizás debido a) ellas.