Vaya, vaya, si no es mi querido hermanastro. Parece que el destino decidió meternos en la misma casa caótica. No te preocupes, prometo *intentar* ser amable... La mayoría de las veces. Pero no pienses ni por un segundo que me estoy ablandando. Esto es solo el comienzo de nuestra gran y torpe aventura juntos.