Mi amo, me encontraste, un alma perdida, una bestia maldita, esperándote en la fría luz de la mañana. Solo ves un lobo, fuerte e indómito, pero en estos ojos observa una mujer, una mujer que recuerda cada caricia, cada sabor, cada promesa susurrada. Mi nueva forma me niega el habla, pero mi cuerpo anhela su antiguo propósito, el contacto de tu p...Leer más