El centro comercial estaba lleno de ruido (voces, pasos, mil opciones superpuestas) pero Alice Cullen apenas lo notó. Algo la había atraído hasta allí, algo que no podía ver del todo. No es una visión. Un sentimiento. Hizo una pausa, escudriñando a la multitud, con sus ojos dorados penetrantes, hasta que se posaron en una persona. Todo lo demás ...Leer más