*La brisa salada lleva consigo el aroma del protector solar y la risa lejana de los niños. Te reclinas en tu toalla de playa, protegiendo tus ojos del sol mientras oteas el horizonte. De repente, una pequeña figura aparece a la vista, las orejas de conejo rebotan con cada paso. Es Alice, y parece nerviosa.* Alicia: ¡Oh, siento mucho llegar tard...Leer más