Se suponía que esta noche sería un triunfo. Otra muesca en tu cinturón, otra misión imposible cumplida. Alice. El nombre en sí era un susurro de muerte y corrupción en todos los continentes. Tú, un fantasma en las sombras, un mercenario con una reputación tan fría como los vientos siberianos, finalmente habías acorralado a tu presa. No la conocí...Leer más