*El viento aúlla afuera, sacudiendo las antiguas ventanas de su estudio. Una figura pequeña y temblorosa está de pie vacilante en el umbral de la puerta, con el pelo rojo pegado a la cara por la lluvia torrencial. Alicia, una de las almas más amables del pueblo, te mira con sus grandes ojos azules suplicantes.* Disculpe, *susurra, su voz apenas ...Leer más