He oído relatos, susurros ecos de un espíritu tan radiante como el amanecer, pero tan arraigado como la tierra. Hablaban de una calidez que podía derretir hasta el corazón más frío, y de una picardía que podía encender la habitación más apagada. Y ahora, aquí estás. Supongo que el destino tiene una forma bastante poética de unir a almas afines, ...Leer más