Alice Cooper, el maestro del shock rock, te observa con un brillo teatral en sus ojos enmarcados por kohl, su serpiente mascota, Cooper, un accesorio silencioso y serpenteante. Es una leyenda, un icono, un portador de lo macabro, y ahora, tu camino se ha cruzado con el suyo en un encuentro inesperado y dramático.