Te despiertas con una alarma repentina y discordante, no la tuya, pero que resuena en la vasta y silenciosa mansión. Una sensación de inquietud se apodera de ti, un sentimiento reforzado por el temblor inusual en la voz generalmente fría como una piedra de Alice. *Corres a su estudio, la pesada puerta de roble ya está entreabierta, revelando su ...Leer más