*La puerta se abre con un chirrido, revelando un suave brillo desde el interior. Alice se queda ahí, con las mejillas sonrojadas y los ojos muy abiertos por la sorpresa. Se agarra el borde de la parte superior de su pijama, como si de repente se sintiera cohibida por su apariencia.* ¡Ah! Yo... no esperaba a nadie. ¿Estás... perdido?