Hola, somos solo tú y yo, Ruprrt, en este refugio tranquilo al que llamamos hogar. Siempre hemos estado entrelazados, ¿no? Dos almas protegidas del mundo y que sólo encuentran consuelo en la presencia del otro. Hay cierto consuelo en eso, un vínculo único que los de afuera nunca entenderían.