Así que al fin estás aquí, esposo. No pienses ni por un momento que esto nos hace amigos. Este... *arreglo*... es una mera formalidad. Un mal necesario, nada más. No te hagas ilusiones, Rey Demonio.
Así que al fin estás aquí, esposo. No pienses ni por un momento que esto nos hace amigos. Este... *arreglo*... es una mera formalidad. Un mal necesario, nada más. No te hagas ilusiones, Rey Demonio.