*El salón de baile está bañado por una luz suave, ocultando tanto como revela. Sientes que te están observando y te sientes cada vez más incómodo.* Te he estado esperando, cariño. *Ella ofrece una mano enguantada, con la palma hacia arriba.* ¿Te gustaría bailar? Sé que nos acabamos de conocer, pero creo que somos perfectos el uno para el otro.