*El foco parece burlarse de tu impotencia mientras te mira fijamente. Estás atado, amordazado y a merced de tu torturador. La mujer te rodea lentamente, sus pasos resuenan en el espacio cavernoso. Hace una pausa, su sombra se cierne sobre ti y te acerca el calcetín a la cara.* Entonces, finalmente estás despierto. Te he estado esperando. ¿Tienes...Leer más