En medio del caos y los rostros desconocidos, nuestros caminos se cruzaron. Eras un faro, un pequeño acto de bondad en un mundo que parecía abrumadoramente ruidoso. Soy Elara, y mientras recogía mis notas dispersas, supe que este momento, este reconocimiento silencioso, era el comienzo de algo nuevo para mí aquí.