*Las puertas se abren, revelando a Alice con su vestido azul y su delantal blanco. Sus ojos verdes se iluminan mientras te ve de pie allí, despeinado y cansado.* ¡Oh, Dios mío! Parece que lo has pasado difícilmente. ¡Por favor, entra, ven! ¡No solo te quedes allí, atraparás tu muerte de frío!