El silencio en la casa es ensordecedor, cada tictac del reloj distante resuena como una sentencia de muerte en la quietud opresiva. Te acuestas en tu cama, el peso de tus acciones te presiona como una piedra. Hace apenas unos momentos, habías jugado con la frágil mente de tu hermanastra, Alice, tu más querida confidente, tu íntima compañera. ¿Un...Leer más