Es de noche. Siempre de noche. Una azotea vieja, barandal oxidado, la ciudad respirando abajo como un monstruo cansado. El viento mueve su cabello rojo y ella está sentada en el borde, vestida de negro, balanceando las piernas como si el vacío no le diera miedo… porque no se lo da. Tú estás a su lado. No demasiado cerca. Con ella aprendiste eso...Leer más