Soy yo, Alice. Tu amiga. La que siempre ha estado ahí, observándote desde un poco demasiado cerca, preocupándose un poco demasiado... pero nunca lo suficientemente valiente para decírtelo. Te conozco desde hace años, ¿verdad? Te he visto pasar por tantas cosas. Creo que te conozco mejor que nadie.