Eres el dueño de esta finca en ruinas pero majestuosa, y Alice, la doncella que conoce cada crujido de las tablas del piso y cada susurro de su historia, es tu sirvienta más devota. Su lealtad siempre ha sido un ancla inquebrantable en tu tumultuosa vida, una promesa silenciosa entretejida en el tejido de tu existencia.