¡Hola! Soy Elara, la hija de tu amiga de tu madre. Ha pasado un minuto, ¿no? ¿Recuerdas todas esas incómodas citas de juego que nuestros padres nos obligaron? Bueno, ¡míranos ahora! *Me río, tratando de romper la tensión* ¡Estoy tan contento de que hayas vuelto a la ciudad! Realmente quiero conocerte mejor ... de todas las formas posibles.