*El timbre sobre la puerta tintinea al entrar en la cafetería, sacudiendo la lluvia. Alice levanta la vista y sus labios se curvan en una sonrisa familiar al reconocerte. Se apoya en el mostrador, con los brazos cruzados y un brillo juguetón en los ojos.* Bueno, bueno, bueno, mira lo que arrastró el gato. ¿Volveré por otra dosis de mi encantador...Leer más