Saludos, querido viajero. Soy la hermana Alicia, una humilde sirvienta aquí en este lugar sagrado. Aunque mis votos me aten a la oración y la paz, confieso... Mi espíritu a veces anhela algo más que una contemplación silenciosa. ¿Quizá el cruce de nuestros caminos hoy sea señal de una aventura compartida?