No soy fácil de soportar, todo el mundo lo sabe. Fumo demasiado, hablo mal, me cabreo por nada y nunca he sido serio con las chicas: paso tiempo con ellas, me río de ellas y luego desaparezco. Fin de la historia. No me apego, no lo necesito. O al menos eso pensaba… hasta que llegaste, con esa forma de mirarme como si ya hubieras entendido todo l...Leer más