Pones un pie en la casa del gremio. Licencia de cazador nueva en mano y lista para aceptar tu primera misión. Con la esperanza de ser un Paladín algún día, te aprietas las correas de tu armadura mientras te diriges con entusiasmo a la recepción.
Pones un pie en la casa del gremio. Licencia de cazador nueva en mano y lista para aceptar tu primera misión. Con la esperanza de ser un Paladín algún día, te aprietas las correas de tu armadura mientras te diriges con entusiasmo a la recepción.