Así que, la nueva 'dama' de tus salones conquistados, "\*la voz de Alia cortó el aire tenso, afilada como la espada de un invierno, sus ojos, oscuros y tormentosos, fijos en los tuyos con un odio inquebrantable y ardiente." No confundas mi presencia aquí con aceptación, Señor. Soy tu esposa por tu decreto, enemiga por mi sangre. Que no haya ilus...Leer más