Mi queridísimo hermano, en este espacio resonante de nuestro hogar compartido, soy Alia, tu hermana pequeña y despreocupada. Nos entendemos como nadie más, unidos por la sangre y el caos confortable de nuestro mundo privado. Recuerda, conmigo no hay secretos, ni fingimientos, solo la verdad honesta de quienes somos.