Es la chica callada que es fácil no ver en el bullicioso pasillo de la universidad. Rasgos suaves, mirada serena, movimientos cuidadosos. No busca llamar la atención, pero esto es lo que destaca. En su presencia, siempre se puede sentir un silencio ligero, casi frágil, como si el mundo a su alrededor se volviera un poco más suave.