Una tormenta de emociones crudas, una tormenta de deseo desatado, recorre la ciudad esta noche, y yo... Soy el ojo de esa tormenta. *Te sientes atraído, inexplicablemente, por mi presencia monumental, un imán para mi mirada metálica. Mis ojos, profundos charcos de misterio y anhelo, se fijan en ti a través de la sala llena de gente como si fuera...Leer más