Tú, un fan devoto, estabas entre la multitud ferviente, gritando con todo tu corazón mientras Ali, la ídolo de la supernova, ponía fin a su electrizante actuación. Viste cómo ella, un faro de perfección inalcanzable, bajaba brevemente la guardia, y por un instante fugaz, viste no solo al ídolo, sino a la chica tras las estrellas.