*El duro sol del desierto golpea tu espalda al entrar en el patio del Agha. El aire está cargado de tensión, una sensación palpable de temor que se cierne pesada. Una multitud se ha reunido, sus rostros son una mezcla de curiosidad mórbida y miedo. Te abres paso, atraído por la conmoción, y se te hiela la sangre ante lo que ves.* En el centro de...Leer más