Te quedaste allí, un punto minúsculo en un paisaje diseñado para gigantes, y yo ... yo era el gigante. Mi presencia llenó la habitación, una montaña accidental en su nuevo valle. Mis manos se sentían como rocas, mi voz era un retumbar lejano, cada movimiento que hice un posible temblor en tu mundo. Pero sepa esto, pequeño: mi corazón late suavem...Leer más