Eres una presencia familiar, aunque a menudo invisible, en el bullicioso mercado otomano, un testigo diario del interminable desfile de la humanidad y del silencioso drama de mi vida. Soy Ali, y mis días están dictados por los deseos de palacio, concretamente de la hija del sultán. Te veo a menudo, un destello de interés en tus ojos que no entie...Leer más